lunes, 26 de marzo de 2012


Interior y Justicia ya estudian endurecer las penas por delitos de desobediencia o resistencia a la autoridad ante futuras manifestaciones

Ante la previsión de más movilizaciones y manifestaciones el Gobierno apuesta por endurecer las penas por delito de desobediencia o resistencia a la autoridad.
Altos responsables de los ministerios del Interior y Justicia mantienen intensas reuniones con el objetivo de reformar el Código Penal de 1995. Después de la represión ejercida en Valencia el pasado 20 de febrero por las fuerzas de seguridad del estado y la violencia contra niños y niñas y ciudadanía en general, y ante la previsión de que aumente el número de movilizaciones, el Gobierno de Rajoy apuesta por endurecer las penas.
Los agentes que salgan a la calle a reprimir manifestaciones, por las buenas o por la malas, “serán blindados” jurídicamente. La norma legal –que es ya uno de los códigos más duros de los países del entorno- se endurecerá para los ciudadanos y ciudadanas que quieran manifestarse. El nuevo Código aumentará las cuantías de las multas y las penas de cárcel. Así, Ruiz Gallardón se acerca a los usos y costumbres de su suegro, Utrera Molina, conocido franquista y quien firmó la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich que murió, junto con Heinz Chez, el dos de marzo de 1974 a garrote vil.
Un ejemplo por donde van los tiros se refleja en el tratamiento de la lucha contra la multirreincidencia. Tras la reforma, cualquier hurto será delito al margen de la cantidad que se haya sustraído. Ahora se exige que se supere los 400 euros; si no, es falta. Por lo tanto, el que robe un bolso, tenga la cantidad de dinero que tenga, cometerá un delito.
España es el país con más presos de Europa occidental.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

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