Los Presupuestos Generales del Estado para 2013, aprobados a finales
de septiembre, constatan que Mariano Rajoy sigue incumpliendo una de
sus promesas electorales: la reducción de altos cargos.
Todo lo contrario. Las estructuras del Estado contarán para el año que viene con 455 altos cargos,
uno más de los que hay ahora, 454. Aunque el aumento es mínimo, solo de
un 0,2%, deja en evidencia las críticas que hacía el PP cuando estaba
en la oposición, denunciando incluso que el "número de altos cargos se había salido de madre".