domingo, 12 de agosto de 2012

Sánchez Gordillo al Ministro del Interior: “Vete a tu casa por inútil que no se sabe las leyes”.




Juan Manuel Sánchez Gordillo, ha pedido al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, que “se vaya a su casa” porque considera que “es un inútil que no se sabe las leyes”, ya que, según explica, ha emitido una citación “que no es legal” para declarar ante el juzgado de Écija que “no es competente”, en relación con los asaltos a supermercados registrados esta semana, organizados por el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), al que él pertenece.

En declaraciones a los periodistas tras participar en un homenaje de IU al padre de la patria andaluza, Blas Infante, Sánchez Gordillo ha expresado su “sorpresa” al conocer que se había entregado este pasado viernes en el registro del Ayuntamiento de Marinaleda una citación “pero que no procede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), sino que es una citación de la Dirección General del Ministerio de Interior y de la Jefatura de la Policía Nacional”.

Carta a una cajera de Mercadona.


Estimada trabajadora de la cadena de supermercados Mercadona.

Todos hemos podido ver el vídeo en el que, al encontrarte con que numerosos de los jornaleros del Sindicato Andaluz de Trabajadores intentaban expropiar diversos alimentos básicos de tu supermercado para donarla a un banco de alimentos, intentaste evitarlo y recibiste el empujón de uno de ellos. Como resultado te sentiste humillada y te quedaste llorando en un rincón. Muchos políticos, analistas y medios de comunicación han salido en tu defensa y se han convertido, sorpresivamente y por primera vez, en defensores los trabajadores, mejor dicho de una trabajadora como tú. Ahora, varios días después, probablemente sigas indignada con los que te empujaron y te sientas arropada y agradecido con estos defensores.

En primer lugar quiero decirte que es comprensible tu reacción instintiva de oposición a quienes intentaban llevarse la comida en el centro donde trabajas, por eso es necesario recurrir a la razón para no limitarnos al instinto. Para empezar hemos de precisar que tu trabajo consiste en cobrar los productos a los clientes, no custodiarlos ni impedir su sustracción ni apropiación sin pago. Cuando intentaste evitarlo no estabas cumpliendo con tu trabajo, tomaste posición en un conflicto que no era el tuyo, porque la discusión por la propiedad de unos litros de aceite, otros de leche y alguna lata, entre el dueño de la cadena de supermercados y unos activistas que querían repartirlo entre familias sin recursos para comer, era un asunto ajeno a las condiciones laborales de tu contrato.