En el año 2006, el Banco de Santander y la BBK perdonaron al PSOE una deuda de 30 millones de euros.
Este tipo de prácticas son habituales. Los partidos políticos piden prestados millones de euros y los bancos no renuncian a cobrarlos, pero tampoco exigen el pago: los intereses crecen pero se ignoran durante años, hasta que llega un momento en que esas deudas se “renegocian” y se perdonan total o parcialmente, borrándolas discretamente sin que nadie haga ruido.
Durante el mismo año 2006 los partidos políticos recibieron 10,6 millones de euros en donaciones privadas, de las cuales el 90% fueron “anónimas”. El PP fue el partido que más donaciones "anónimas" recibió: 3,1 millones de euros, frente a los 558.000 del PSOE. Los casi 6 millones restantes se los repartieron principalmente entre el PNV y los dos socios de Convergencia i Unió. Pero desde 2006 no han vuelto a publicarse datos.

