La banda terrorista ETA necesita alrededor de medio millón de euros
al año para subsistir con las estructuras con las que cuenta en la
actualidad, 15 meses después de su declaración de cese definitivo de su actividad armada. Estos son los cálculos de los expertos en la lucha antiterrorista consultados por Europa Press.
Estas fuentes sostienen que la banda está cada vez más mermada y sus estructuras más reducidas
si bien admiten la dificultad de cifrar el número exacto de militantes
integrados en la organización que se mantienen en la clandestinidad,
aunque baraja que la plantilla terrorista está entre 30 y 40 pistoleros.